¡Hola montañeros!
Estamos en plena crisis sanitaria y por eso permanecemos en casa como todo el mundo. Si hay algo positivo de todo esto es que tenemos tiempo y tranquilidad para poner cosas en orden, mejorar las ya existentes y, además, descubrir datos súper interesantes de nuestra ruta. Por ejemplo, que el hombre prehistórico del Neolítico ya hacía los 3000 ibones…
El Neolítico, último período de la Edad de Piedra antes de la Edad de los Metales (Edad del Bronce), supuso un importante avance para la humanidad. Durante esta época (cambiante en fechas según el territorio) aparecieron la agricultura, la domesticación animal y ganadería, los tejidos, la cerámica, los primeros monumentos megalíticos, los primeros poblados… y la comunicación entre ellos. Vamos, una auténtica revolución.
Los Pirineos no iban a ser menos, y a lo largo y ancho de la cordillera encontramos vestigios de esta época: crómlechs (círculos de piedras), dólmenes, menhires, túmulos… Hasta en el mismísimo Monte Perdido se han encontrado pinturas rupestres de esta época, un reciente y sorprendente hallazgo.
Los monumentos megalíticos tenían carácter funerario y de delimitación de terreno, y por eso es frecuente encontrarlos en zonas de paso. En el caso de nuestras montañas es muy evidente, pues se hallan en entradas naturales de valles, en circos bajo los puertos y hasta casi en los mismos collados, a más de 2.000 m de altitud. Los más frecuentes, los crómlechs, son círculos de piedras de entre 4 y 10 m, y se encuentran aislados o en conjunto. Hay estudiosos que defienden que los crómlechs son también representaciones de estrellas y que podrían responder a una especie de religión primitiva. Quién sabe.
En nuestro valle encontramos numerosos ejemplos de estos monumentos: Santa Elena, Tramacastilla de Tena, Escarrilla, Panticosa, Sallent y Formigal, El Portalet… y en nuestra ruta encontramos más de 30 círculos en el Valle del Ara (crómlechs de Batanes), así como en el Valle de Marcadau (Cauterets), localizados en las planas del entorno del Refugio de Marcadau (Wallon) y en los caminos a Cambalès, Col de la Facha, Puerto de Marcadau y Arratille.
El hombre prehistórico ya sabía lo que era bueno: ya hacía los 3000 ibones…
¡Abrazos y a seguir con la cuarentena!



