Monika Wanderlust, pionera en el Trekking de los 3000 ibones

¡Hola amigos! Estrenamos el Blog de los 3000 ibones y lo hacemos de la mano de Mónica, una de las primeras montañeras que acaba de realizar el trekking INTEGRAL de los 3000 ibones en su primera temporada. Su ilusión y entusiasmo por hacer el trekking (anunciado a bombo y platillo desde hace meses en sus redes sociales) nos ha conquistado y es por eso por lo que queríamos que fuera ella la primera en compartir su experiencia.

Mónica es Berciana afincada en Valencia. Amante de la montaña, no hay fin de semana que no se escape junto a su pareja. A ambos les gusta mucho cualquier actividad en su entorno: travesías, raquetas, algo de escalada, lo que se tercie, pero lo que realmente practican es el trail running. Su pareja, Gabi Valero, es un corredor bastante bueno a nivel popular y local. Son furgoneteros y se pasan la vida planeando y llevando a cabo ascensiones, travesías, reconocimiento de recorridos en modo entrenamiento… De hecho, en cualquier momento terminarán nombrándoles hijos adoptivos de Aragón por lo mucho que lo frecuentan.

Hasta hace poco trabajaba para una empresa dedicada a la venta de material especializado en trail running y a la organización de carreras por montaña. Su intención es venir a trabajar y vivir en los Pirineos.

Esperamos que lo consiga, os dejamos con sus impresiones en los 3000 ibones:

Hola Mónica, cuéntanos, ¿qué te hizo venir a hacer el trekking de los 3000 ibones?

Pues fue mi amigo Emilio quien me lo propuso. Lo conozco hace años y fue también la montaña la que nos unió. Hemos hecho muchas rutas juntos, pero nunca habíamos compartido tantas horas. Ha sido un placer, la verdad, es una buena compañía. Era el momento perfecto. Disponía de tiempo, tenía ganas de profundizar en esa zona, en cuya parte aragonesa había estado el año pasado durante la celebración del campeonato de España de carreras por montaña en Valle de Tena. Un elemento decisivo fue el precio, es realmente asequible, incluso en mi situación y eso es muy de agradecer. Es más que razonable para tanto como ofrece.

¿Tenías experiencia en este tipo de rutas por etapas?

Lo cierto es que sí que he hecho travesías muchas de ellas por la Comunidad Valenciana, por cercanía y disponibilidad de tiempo. Es uno de nuestros proyectos, hacer en modo travesía todas las comarcas, ya llevamos unas cuantas, pero su duración no va más allá de un fin de semana o como mucho tres días, y la orografía del terreno nada tiene que ver… Ahora en agosto haremos la Eth Setau Sageth en el Valle de Arán, en 4 días.

¿Te ha parecido dura la ruta?

No. Sabía bien a lo que me enfrentaba y estaba físicamente bien entrenada. Desde que me la propusieron la estudié con detalle y la preparé a conciencia. Ayudó mucho la web, no puede ser más visual, intuitiva y con información clara y cuantiosa.

¿Cuál ha sido la etapa más dura para ti?

Diría que la última… Básicamente porque se terminaba la aventura y se me había pasado muy rápido. También influyó el calor, hizo un día espantoso.

¿Y la más bonita?

Esta pregunta es muy difícil de responder. Quizás la etapa 4 (Marcadau-Oulettes), pero también la 2 (Migouélou-Larribet)… En realidad todas tienen un encanto magnético, no puedo elegir.

De todos los paisajes que has visto, ¿Cuál es el rincón que más te ha gustado?

Hay muchos… El enclave y acceso del refugio Larribet, el lago de Gaube, el valle de Marcadau, los ibones de Respomuso…

Pero el lugar donde me rendí a mis emociones y acabé llorando a moco tendido fue ante la magnífica aparición del glaciar del Vignemale. Estuve de rodillas a sus pies, sobrecogida, conmovida y hasta le recé. Me preguntaba por cuánto tiempo más estaría allí… Si la destrucción global generada por el más letal de los animales sería reversible. Si mis nietos llegarían a conocerlo…

¿Qué te ha parecido la gestión y la información aportada por la organización de 3000 ibones?

Seré breve: impecable.

¿Alguna anécdota durante la ruta?

Varias: los incesantes ronquidos de una joven francesa que más parecía una ballena varada agonizante en el refugio de Marcadau… El momento en que iniciando una subida por el GR11 sorprendí a una familia de marmotas a escasos metros de mí jugueteando y bañándose, y la inocencia de sus crías al descubrirme.

La sopa del refugio de Migouélou, que el pobre Emilio tenía que bucear para pescar un triste trozo de zanahoria… 🤣🤣🤣 Yo tuve algo más de suerte y me tocaron trozos de col. Lo cierto es que todo me sabía a gloria.

¿Qué ha supuesto para tí el haber realizado este trekking?

Pues me ha servido para resetear. Han sido muchas horas de caminar silencioso que me han permitido escuchar mis propios pensamientos y reflexiones. El hecho de estar tecnológicamente desconectada, también ha sido un punto a favor.

He vuelto diferente. Completamente tolerante a la frustración, mejor dicho, erradicada esa palabra de mi vida. Más serena, templada, resolutiva, valiente… Me he dado cuenta de lo poquito que necesito para ser feliz, y eso me ha dado valor para tomar decisiones futuras.

Vuelvo además borracha de belleza. Será difícil que olvide algunos momentos, que han quedado grabados a fuego en mi retina… Como los amaneceres, era la primera en levantarme por no perderme ese momento.

Solo puedo daros las gracias por el cariño, la dedicación y el escaso ánimo de lucro que habéis puesto en este proyecto.

GRACIAS

¡COMPARTE!

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email